Portal municipal de Sopela - El Ayuntamiento de Sopela crea un grupo de trabajo con vecinos de Sugurdialde para dar respuesta a sus demandas

El Ayuntamiento de Sopela crea un grupo de trabajo con vecinos de Sugurdialde para dar respuesta a sus demandas

 

Con motivo del arranque de las obras para la instalación de pantallas acústicas en la calle Sugurdialde y respondiendo a la demandas de los vecinos y vecinas de la zona, el Ayuntamiento de Sopela ha creado un grupo de trabajo compuesto por representantes del vecindario, técnicos del Ayuntamiento y del Consorcio de Transportes de Bizkaia y representantes del equipo de Gobierno para analizar el desarrollo de los trabajos, estudiar las cuestiones susceptibles de mejora y recibir así mismo la opinión y aportaciones de los propios vecinos y vecinas.

Desde hace varias semanas, el consistorio sopeloztarra ha venido recogiendo las dudas y las inquietudes que esta actuación ha generado entre el vecindario de la zona. El alcalde, Josu Landaluze, se comprometió a trasladar todas y cada una de las preocupaciones surgidas a CTB, entidad competente de los trabajos, y a crear una dinámica de reuniones con el objetivo de que las personas afectadas puedan conocer de primera mano todos los detalles de la obra y trabajar conjuntamente para consensuar las posibles mejoras o soluciones que puedan adoptarse.

La primera reunión se celebró ayer miércoles, 3 de febrero, en el salón de plenos del Ayuntamiento, en el cual estuvieron presentes el propio alcalde, Josu Landaluze, dos técnicos del Ayuntamiento, otros dos técnicos de CTB y tres vecinos en representación de las comunidades afectadas. 

Los vecinos y vecinas mostraron su preocupación por la altura de las cerca de 50 pantallas que protegerán acústicamente a los bloques de viviendas próximos a las vías del metro. Unas pantallas que se instalarán en un tramo de 182 metros en la curva paralela a la calle Sugurdialde.

Por su parte, los técnicos del consistorio y CTB, informaron sobre las actuaciones que están previstas llevarse a cabo y el porqué de la obra, que en gran medida responde a un mandato normativo europeo de obligado cumplimiento. Tanto el Ayuntamiento como el Consorcio, adquirieron el compromiso de continuar buscando soluciones más acordes a los deseos de los vecinos y vecinas.  En próximas reuniones de seguimiento, se estudiarán diferentes alternativas para minimizar el impacto estético de las pantallas para que visualmente, no sean tan agresivas.