Dos sanitarias y agentes de la Policía local de Sopela salvan la vida a una mujer de 74 años que sufrió una parada cardíaca en el centro del municipio

El pasado 10 de septiembre, sobre las 20:15 horas, agentes de la Policía Local de Sopela que circulaban por la calle Sabino Arana fueron informados de que una persona se había caído en la acera. Al llegar, dos mujeres sanitarias atendían a una mujer tendida en el suelo. La mujer carecía de pulso, por lo que requirieron inmediatamente por emisora la presencia de otro agente que trasladase hasta el lugar el desfibrilador que existe en las dependencias de la Policía Local, mientras sanitarias y policías dieron inicio a las maniobras RCP. Se realizaron dos descargas y finalmente, tras  diez minutos, la mujer logró recuperar el ritmo cardíaco. Instantes después llegó la ambulancia de Osakidetza y se hizo cargo de estabilizar definitivamente a la víctima para su traslado a un centro sanitario.

Tal y como afirma el alcalde Josu Landaluze, “Sopela está considerada zona cardioprotegida y dispone de 12 aparatos desfibriladores ubicados en diferentes edificios municipales, además de los instalados en paradas de Metro, otros equipamientos privados, playas…” De hecho, en 2016, el Ayuntamiento apostó por dotar de mayor seguridad a sus vecinos y vecinas y adquirió estos 12 equipos que están instalados en distintos edificios municipales como Kurtzio Kultur Etxea, biblioteca municipal, euskaltegi municipal, frontón, en las piscinas municipales, en el Hogar del Jubilado, en el local de Itzartu, en las dependencias de la Policía Local, en el Ayuntamiento, en el cubo y en los campos de fútbol y baloncesto. Para ello realizó una inversión cercana a los 15.000 euros que quedan plenamente justificados y amortizados.

Estos equipos móviles pueden ser utilizados por cualquier persona con los conocimientos básicos. En el caso de la Policía Local, todos los y las agentes cuentan con los conocimientos necesarios, adquiridos en cursos de emergencia impartidos por personal sanitario en dependencias municipales y que tenían como finalidad las dos asistencias inmediatas, que no pueden demorarse: atragantamientos y paradas cardíacas. En dichos cursos participaron, además, un total de 36 empleados y empleadas municipales.

El alcalde ha querido felicitar a agentes y sanitarios porque “las maniobras realizadas y el uso del desfibrilador han salvado la vida a esta vecina de 74 años, que se recupera en uno de los hospitales de Osakidetza”. Asimismo, ha destacado la importancia de haber dado pasos firmes para convertir a Sopela en un municipio cardioprotegido y ha remarcado que “las muertes por paro cardíaco son un problema de salud pública tan inadvertido como dramático, por lo que debemos contribuir a prevenirlas. Para ello, el Consistorio seguirá inmerso en la organización de jornadas formativas dirigidas a los empleados públicos y de manejo de los desfibriladores.”